jueves, diciembre 31, 2009

Nuevo año, nueva década

Artículo Localeando, 31 de Diciembre de 2009 
Jaime Villasana Dávila 

El inicio de cada año es especial para cualquier humano de religión cristiana. Aunque menos familiar y espiritual con respecto al 24 de diciembre, el día 31 representa una jornada para hacer un corte de caja en nuestra vida profesional, sentimental y hasta material.

Pero el comienzo de una nueva década es todavía más significativo por estar cargada de una añoranza acumulada por diez años anteriores más la construcción del escenario de los diez años porvenir. Claro, hay a quienes les importa un comino todo esto y es muy respetable.

En cuanto a mi persona diez años atrás me encontraba cerrando un ciclo laboral que me marcaría por el resto de mi vida. Terminaba mi colaboración con el gobierno municipal y me preparaba para emprender una aventura fuera de mi ciudad que aun no ha terminado. En lo sentimental me encontraba soltero y sin compromiso, pero cargado de recuerdos los cuales deseaba revivir. Hoy estoy casado.

En cuanto a Saltillo la ciudad crecía pero bajo los mismos estándares. Hoy en infraestructura y lo económico es totalmente distinto aunque en lo social y político me parece poco o nada ha cambiado. Lo mismo para Coahuila. Somos una sociedad trabajadora pero poco involucrada en asuntos públicos, de aquí que las elites políticas y económicas tengan manga ancha para decidir el destino común (y obviamente el suyo).

Respecto a México la cosa es lamentable. En los primeros diez años de la alternancia hay poco que celebrar si comparamos lo logrado con lo esperado. La desilusión e incapacidad de los panistas más el egoísmo de los priístas, han hecho del país un botín que pierde su valor patrio día con día, y seguirá así de continuar tal comportamiento.

En lo mundial tampoco hay mucho por celebrar dado el terrorismo y los problemas ambientales que enfrentamos. Ciertamente algunos países (como Brasil, Corea del Sur y China) están muy satisfechos por lo logrado y van por más.

Lo bueno de todo lo anterior es que es el pasado. Iniciamos un nuevo año y una nueva década y la esperanza por un futuro mejor debemos renovarla a pesar de las adversidades. No será fácil dado el entorno económico-político a nivel nacional y mundial. Agreguemos el comportamiento maquiavélico frecuentemente presente en las personas (“los hombres son malos por naturaleza y serán buenos cuando tengan la necesidad de serlo”).

Pero el mundo se construye por la voluntad y trabajo de cada persona así que el futuro está en nuestras propias manos. De nosotros depende moldearlo debidamente si extraemos de nosotros mismos comportamientos positivos tan simples como el no tirar basura en la calle.

Glosa: Feliz año y década nueva.

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