Democracia: en Europa se sostiene, en EE.UU. y México corre peligro

 

Artículo publicado en Más Información, 25 de marzo de 2024

LOCALEANDO - Jaime Villasana Dávila

La migración es un tema muy duro en lo sentimental, en lo humano y muy complejo como concepto de análisis. También es muy polémico. Es muy fácil caer en los dos extremos; por un lado puertas abiertas a los migrantes y por el otro cierre total de fronteras. Definitivamente ninguna de sus dos posturas es la solución y, dependiendo de las circunstancias y del momento, se requiere de aplicar una dosis de ambas para siempre tratar de lograr el balance. A esto se le llama una migración ordenada.

Cuando no se logra, los habitantes de una democracia tenderán a radicalizarse y usualmente es hacia el cierre cuasi total o total de fronteras; para aplicar tales políticas votarán por políticos que las impulsan. El caso más evidente e importante es Trump en EE.UU. Una porque ya fue presidente y otra porque puede volver a serlo.  

Europa pudo sortear la amenaza de la extrema derecha poniéndose dura contra la migración descontrolada. EE.UU. y México no han hecho su tarea atendiendo su principal problema: migración y corrupción-inseguridad, respectivamente.

Los estadounidenses están ya hartos de lo que sucede en su frontera sur, incluyendo a los habitantes de ciudades como Nueva York o Chicago, tradicionalmente proclives a la migración. Y es que sus albergues están abarrotados de migrantes enviados desde Texas por su gobernador. Ahora en Nueva York sus habitantes ya comienzan a ver a niños y mamás vendiendo dulces en su metro, algo nunca antes visto pero muy común en ciudades latinoamericanas.  

Por ello Trump lidera en las encuestas. Mucha gente piensa que él sí resolverá el problema o al menos lo administrará mejor. Ante esta realidad en el cambio de actitud de los estadounidenses, Biden ha igualmente endurecido su postura en el tema. En noviembre sabremos quien gana y que política migratoria se implementará pero seguramente será muy restrictiva. Por lo pronto la crisis migratoria sigue.

Me paso a Europa. Luego de la primavera árabe de 2010-2012 millones de personas de África y Medio Oriente trataron de migrar a Europa y cientos de miles lo lograron. Fue un momento de crisis y los europeos, viendo que sus países semi colapsaban en sus servicios y su calidad de vida era afectada, comenzaron a presionar a sus políticos para que hicieran algo.

En esos años, los partidos radicales encontraron mucho eco entre la población y lo cual se tradujo en escaños en sus parlamentos. Afortunadamente, los gobiernos de partidos “normales” supieron entender la situación y controlaron los flujos migratorios a niveles manejables mediante la deportación masiva y el pago a Turquía para que fungiese como país de contención. Por este trabajo los turcos recibieron miles de millones de euros por parte de los europeos.  

En otras palabras; actuaron a tiempo y de manera firme para defender la democracia y evitar que radicales se apoderasen de ella. La presión migratoria sigue, pero también la decisión de los gobiernos por controlarla, a pesar de que por momentos parezca algo inhumano.

Regresando al caso de EE.UU. tenemos a un Biden que ha actuado demasiado tarde para controlar la crisis migratoria. Apenas un mes atrás envío a su Congreso un paquete de reformas para endurecer la migración cuando debió haberlo hecho dos o tres años atrás, debido a la evidencia del desbordamiento de migrantes ante la incapacidad de México por controlarlos en su frontera sur y a la errónea política inicial de AMLO en 2018 de “puertas abiertas”.

Con todo lo anterior, tenemos a una democracia estadounidense en un grave peligro ante el muy probable retorno de Trump. Biden no actuó como los líderes europeos de hace 10-14 años y puso en peligro a la democracia que representa. El desenlace de esta historia está por verse.

Ahora me paso a México y en el cual la migración también ha causado ya graves problemas. Tantos que AMLO anunció la semana pasada un acuerdo con Venezuela y otros países expulsores de migrantes para regresarlos a esos países e incluso pagándoles un apoyo económico de seis meses. Obviamente no es lo ideal pero eso sale más barato que tenerlos en México, donde hay que alimentarlos, darles hospedaje y servicios como salud y educación. En esta política de control migratorio estoy de acuerdo y, aunque se aplica algo tardía (en Chiapas, Oaxaca y el norte hay ya señales de rechazo social a los migrantes), no lo es tanto como el caso de EE.UU.

A diferencia de Europa y EE.UU. en donde la migración ha puesto en peligro a sus democracias, en México la democracia está en peligro por otras razones, destacando la corrupción aunque si no se controla la migración, también será factor en el mediano plazo.

La corrupción fue la principal bandera utilizada por AMLO en 2018 y tenía razón. El problema es que AMLO es populista, anti democrático y además su gobierno es peor de corrupto que los anteriores. Los casos han sido documentados por casi las mismas organizaciones y medios de comunicación que denunciaron casos iguales en sexenios anteriores.

Si te parece poco que la corrupción sigue siendo un factor que pone en peligro a la democracia o no lo consideras como tal porque te cae bien AMLO y por lo tanto se la perdonas, entonces ¿Qué me dices de la inseguridad? Sigues sin convencerte ¿y el sistema de salud, y la educación, etc.?   

La democracia en Europa navega por aguas algo turbulentas, pero ahí la lleva. La de EE.UU. navega por un huracán pero su barco es igual de robusto; es como un portaaviones o un destructor. El de México es un velero y bien sabemos que un barco así muy difícilmente sobrevive a un huracán y, si lo hace, llevará años repararlos.  

Glosa: el desastre de gobiernos estatales de MORENA en Campeche, Sinaloa, Guerrero, Veracruz y Morelos, manifestado en protestas masivas y descomposición social y sumándole el desastre nacional en seguridad, salud y educación, hacen creer que México pudiera sortear el huracán actual por el que navega, siempre y cuando una mayoría vote por la oposición. El día de la elección hay que salir a votar masivamente. No hay más.   

www.localeando.com  Twitter: @jvillasanad

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