El registro del celular: es por otro lado

El registro del celular: es por otro lado

Publicada el 1 de julio 2026 en Más Información

LOCALEANDO - Jaime Villasana Dávila

Por disposición del gobierno federal y bajo el argumento de brindar mayor seguridad a las y los mexicanos, el registro de la línea celular es un trámite obligatorio para vincular el número telefónico celular a la CURP e identificación personal.


Ojalá de algo sirva este enorme esfuerzo de la ciudadanía y del gobierno federal. Imagen: CRT

Al respecto algunas reflexiones.

1. LA RESISTENCIA A REGISTRAR EL CELULAR. Cualquier ciudadanía de cualquier país del mundo desconfía de su gobierno por muchas razones, pero hay de desconfianza a desconfianza. En México esta se alimenta de muchos abusos de poder por parte del gobierno en turno y a lo cual se suma la corrupción. Y si bien las/los mexicanos aguantamos mucho, actuando solamente cuando el agua llega el cuello, en ciertos temas el nivel de desconfianza se incrementa exponencialmente. Uno de estos temas es el número celular y su vinculación con datos personales, como la CURP. Cierto, millones de personas no tienen el mínimo de cuidado y andan exponiendo en redes sociales ya sea su número celular y/o su CURP, facilitando al crimen organizado su hackeo para cometer con ellos actos ilegales como intentar entrar a tus cuentas bancarias. El caso es que el número de celular y su vinculación con la CURP es “algo” muy personal e íntimo que te desnuda como persona. Hoy en día ambos datos son la llave de entrada y salida a casi cualquier servicio o producto. Por ello, cuando el gobierno mexicano obliga a las/los mexicanos a registrar ante él mismo el celular-CURP, el rechazo se ubica en un altísimo 47% y prefiere perder su número telefónico antes que compartir sus datos personales (como CURP) para registrar su línea celular. En contra parte, un 42% dice estar dispuesto a realizar el trámite. A la fecha, aproximadamente 60 millones de líneas telefónicas han sido registradas en el padrón obligatorio. Dado que existen alrededor de 158 millones de líneas en el país, el registro es de apenas del 30%. Por ello las extensiones de tiempo para hacerlo.

2. OTROS PAÍSES NO PIDEN EL REGISTRO; LA INUTILIDAD DEL REGISTRO. A primera vista y por simple lógica, la obligación de registrar el celular parece prudente, no obstante hay varios enfoques por analizar. Comentaré dos. El primero es que en muchos países este registro no es obligatorio. En Austria, donde viví hasta hace dos años, y en Tailandia, donde ahora vivo, no lo es. Tampoco en EE.UU.. Es más, ni siquiera está en la agenda gubernamental y/o debate público, como sí lo está la prohibición de redes sociales para menores de edad. Siendo así ¿porqué lo pide el gobierno mexicano? La razón es sencilla; no puede con la inseguridad y, para intentar combatirla, obliga a la ciudadanía a ceder parte de su libertad y privacidad. El segundo enfoque es la muy probable inutilidad del registro del celular. El crimen organizado suele siempre ir por delante de la autoridad tratando de evadir la ley y los controles establecidos para cometer sus actos ilícitos. Con el registro del celular sucederá lo mismo; seguirá usándose y además reforzará las otras formas ya utilizadas para seguir extorsionando a las personas, lo cual sucede en cualquier país del mundo, aunque no a los niveles de México, precisamente por su debilidad y la complicidad del gobierno para no combatir ciertos grupos del crimen organizado vinculados a la clase política.   

3. CONCLUYENDO: OTRA POLÍTICA PÚBLICA QUE FRACASARÁ. Lamentablemente el enorme esfuerzo y los bastos recursos públicos utilizados para invitar-obligar a las/los mexicanos a registrar su celular de poco servirá. La razón es simple; se está atacando un efecto (extorsión) y no la causa del problema (impunidad y debilidad del Estado). Así de simple, así de lógico. Además, y supongamos que el 100% de los números celulares se registran como lo exige el gobierno, ¿acaso terminará la extorsión? Incluso ¿llegará a bajar? Mientras tengamos estos niveles de impunidad y un Estado vulnerable debilitándose así mismo, no hay política pública que llegue a ser exitosa. El gobierno sabe que la solución está por otro lado, pero se va por la más fácil; que la ciudadanía pague el costo.  

 

X: @jvillasanad

Web: www.localeando.com 

 

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