Sistema de pago; haciendo que más personas suban al transporte público

Sistema de pago; haciendo que más personas suban al transporte público

Publicada el 7 de septiembre 2026 en Más Información

DESDE AFUERA - Jaime Villasana Dávila

La semana pasada el director del Instituto Municipal de Movilidad Urbana Sostenible (IMMUS) de Saltillo declaró en una entrevista que “será el próximo año cuando el programa de modernización del transporte urbano Aquí Vamos se centre en incrementar el uso del sistema de prepago”. Esto porque sólo 37% de las tarjetas de prepago están en uso.     

En Seattle y Singapur tanto las tarjetas de prepago del gobierno local (ORCA y ezlink) como las tarjetas bancarias son aceptadas en el transporte público. Imagen: JVD.
 

Al respecto los siguientes comentarios.

1. NO SÓLO SE TRATA DE BUENAS RUTAS, CAMIONES NUEVOS Y SERVICIO GRATIS EN ALGUNAS RUTAS. Ya he abordado varias veces en este espacio sobre la modernización del sistema de transporte público que están realizando varias ciudades de México hoy en día, como San Luis Potosí (SLP), la Zona Metro de Monterrey (ZMM) y Saltillo. En el caso de SLP y Saltillo el servicio en las rutas troncales es gratuito, los camiones son nuevos y las rutas son actualizadas o de nueva creación. Y si bien las rutas troncales MetroRed de SLP y el Aquí Vamos de Saltillo han logrado transportar a cientos de miles de usuarios (nuevos y retenidos), ese éxito no se ha trasladado del todo a las rutas alimentadoras que son igual de importantes que las troncales. Uno de esos obstáculo se debe al medio o forma de pago.

2. MEDIO DE PAGO ELECTRÓNICO; TAN IMPORTANTE COMO LOS OTROS ELEMENTOS. Son muchos los elementos que deben trabajar sincronizadamente para que un sistema de transporte público funcione debidamente. En el punto anterior cité tres de ellos. Otro más es el medio o la forma de pago del pasaje. En el mundo de las ventas o mercadotecnia hay una regla de oro y además es muy básica: si la forma de pago se la pones difícil al consumidor entonces éste no adquirirá tu producto y/o servicio y adquirirá otro. Así de fácil. En el transporte público es lo mismo, pero los resultados son peores, porque no sólo deja de usarlo sino que usará otros medios para transportarse como el vehículo particular con los efectos por todos conocidos. En México y muchos otros países las ciudades suelen desarrollar sus propios sistemas de prepago en asociación (por lo regular) con una empresa de tecnología. Esto tiene sus pros y contras.

3. LA MOLESTIA DE RECARGAR LAS TARJETAS DE PREPAGO DE TRANSPORTE. Regresando al tema de Saltillo y a la entrevista dada por el director del IMMUS, en esa misma dice “el problema principal de prepago tiene que ver con generar una manera diferente de recargar, porque la molestia que genera el asunto de tener que ir a hacer fila a una tienda de conveniencia para ponerle fondos…”. El director ya lo dijo muy claro; para el usuario del transporte público es una molestia el ponerle fondos a la tarjeta de prepago. Añado que este problema no es exclusivo de Saltillo. Por ejemplo, en SLP el usuario debe usar la UrbanPass y enfrenta el mismo reto y molestia de recarga.     

4. LA COSTUMBRE HACE LA LEY Y NO AL REVÉS. Un gran error cometido por los gobiernos municipales en México es aferrarse a crear su propia tarjeta de prepago para el transporte y hacerla como el único medio de pago. Ciertamente tiene sus ventajas y algunos casos funcionan, pero es porque dicha tarjeta puede recargarse casi en cualquier tienda, en cajeros especiales o vía el celular con la app bancaria, siendo esto último lo más conveniente. Estas capacidades técnicas pocos gobiernos las tienen por ser caro de implementar. La razón que debe prevalecer al estar planeando un medio de pago es privilegiar aquel que sea el más usado por los usuarios y que ya les es una costumbre utilizar. Ese medio de pago es la tarjeta bancaria de débito (física o virtual), usada en México (y Saltillo) por el 63% de la población adulta. No por nada ciudades como Seattle, Bangkok y Tokio ya la aceptan y Londres lo hizo desde hace una década. Además sus tarjetas de prepago se mantienen y algunas pueden recargarse desde la app bancaria o en la misma app del sistema de prepago, siendo el caso de Viena de nombre WienMobil.

5. CONCLUYENDO: LA SOLUCIÓN ESTÁ A LA VISTA. ES CUESTIÓN DE QUERER. Por último, en la entrevista el director dijo también “..tener que encontrar ese modo que recarguemos de manera distinta…” y que “debe hacerse un esfuerzo extraordinario para fomentar el uso del prepago” pues “sólo uno de cada tres pasajes se cobra de forma electrónica”.  Pues bien, con la tarjeta de débito bancaria (física o virtual) no hay necesidad de recargar nada y el esfuerzo de promoción y convencimiento será mucho menor. Además, las comisiones bancarias y el costo de los aparatos de cobro (terminales) son mucho menores ahora que hace unos pocos años atrás. Y si ningún banco coopera, ahí está Mercado Pago, quién le está “comiendo el mandado” a los bancos con sus terminales de cobro de bajo costo. El fin último de todo sistema de transporte urbano es subir a tanto usuario como sea posible para disminuir el uso del transporte particular y mejorar la movilidad urbana. Si la tarjeta bancaria de débito ayudará en ello, entonces no hay que darle vueltas. El sistema Aquí Vamos debería aceptar este medio de pago también. Sería otro acierto más del gobierno municipal. 


 

Hoy en día cada camión urbano de transporte público fácilmente puede incorporar una terminal de pago electrónico, pues son de bajo costo. Mercado Pago (MP) es una opción. Imagen: MP.


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