Artículo Localeando,
4 de julio de 2015
Jaime Villasana Dávila
Es una tragedia lo
que sucede con Grecia, cuna de la civilización occidental y padre de los
principios del modelo democrático que nos rigen. Pero es una tragedia que no es
sorpresa. Se vino gestando desde años atrás con decisiones incorrectas de
gobiernos anteriores y la pasividad de los griegos, quienes tenían pocos
incentivos para quejarse. Tuvieron un muy generoso modelo de bienestar social
que imperó ahí y en toda europa por décadas.
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Así está Grecia; en ruinas...como también lo están varios estados de México |
Por si fuera poco
y para empeorar la situación, meses atrás los griegos eligieron a un partido
populista que les prometió beneficios irreales justo cuando necesitaban un
gobierno serio y con una clara idea de lo que se tenía que hacer para lidiar
con la tormenta.
Hoy el gobierno de
Tsipras anda dando tumbos; un día se levanta de las negociaciones con la Unión
Europea (UE), al otro acepta sus condiciones, un día convoca a referéndum (que
por cierto es mañana) y al siguiente dice que el referéndum no significa un no
a la UE. Ante esto alemanes, checos, holandeses y todos los demás lo califican
de poco serio y le han dado la espalda cuando en un momento dado le ofrecieron mucho.
En México hemos
vivido varias tragedias griegas en 1976, 1982 y 1994. Pero la ejecución de una
política macroeconómica seria y una disciplina fiscal sólida, nos han mantenido
alejados de nuevas tragedias nacionales. Es cierto que no hemos crecido
económicamente como deberíamos y que la desigualdad cala hasta los huesos, pero
ello se debe a otros factores (corrupción, impunidad, políticas públicas
erróneas).
Pero lo que sí
vivimos en México son tragedias griegas regionales y las hay de dos tipos;
aquellas donde el Pacto Federal puede intervenir para combatirlas (al igual que
la UE con Grecia) y aquellás donde cada estado debe hacerlo por sí sólo.
Del primer tipo son
las tragedias griegas educativas en Guerrero, Michoacán, Chiapas y Oaxaca. Aquí
el gobierno federal debe reforzar y mantener una postura tipo alemán ante la
CNTE y los gobiernos de esos estados. ¿Quieren apoyos económicos –como lo
quiere Grecia- en materia educativa? El camino es éste y si no a rascarse con
sus uñas.
Del segundo tipo
son las tragedias griegas financieras en estados como Chihuahua, Coahuila y
Nuevo León (NL). Aquí el Pacto Federal poco puede hacer. En esos estados la
postura de disciplina alemana o nórdica debe provenir de los ciudadanos al
exigirle cuentas claras a sus gobernantes. En NL ya tomaron esa postura en la
pasada elección, pero en los otros estados no se ve para cuando. Esos “griegos”
seguirán sufriendo porque lo toleran.
Lo cierto es que,
al igual que la tragedia griega, las nuestras regionales seguirán por un buen
rato. Lamentablemente.
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