Transporte publico gratuito o subsidiado; bien, pero con límites

Transporte publico gratuito o subsidiado; bien, pero con límites

Publicada el 24 de agosto 2026 en Más Información

DESDE AFUERA - Jaime Villasana Dávila

El transporte público urbano ha sido desde siempre uno de los principales “cocos” de los gobiernos municipales y estatales mexicanos. Son muchas las razones, destacando que hay múltiples intereses involucrados debido al flujo monetario que generan y por su utilidad política. Ahora bien, en los últimos años algunos de estos gobiernos han hecho esfuerzos serios para atender el problema y, como parte del beneficio, se incluye la gratuidad del servicio a todos los usuarios o a un precio subsidiado. Esto pareciere ser muy positivo, pero en los países de primer mundo esto es muy controlado. Las finanzas no dan.

Platabús (Zacatecas), MetroRed (San Luis Potosí) y Aquí Vamos (Saltillo); sistemas nuevos de transporte en ciudades de México. Imagen: Gobiernos respectivos.
 

Al respecto los siguientes comentarios.

1. EL TRANSPORTE PÚBLICO EN OTROS PAISES Y EN MÉXICO. En otros países avanzados el transporte público es un caso prácticamente solventado. En Viena, Washington DC o Tokio, los cuales conozco y he usado o usé con frecuencia, su servicio es ejemplar y operan con números negros o con muy bajos subsidios gubernamentales, haciéndolos sostenibles y modernizables. Usarlo tiene un costo y sólo es gratuito o de tarifa reducida (subsidiado) para cierto tipo de usuario. El modelo de administración aplicado es variado. Por ejemplo, en Viena y en DC el transporte público es operado por el gobierno de la ciudad, mientras que en Tokio la mayoría es privada, complementando el gobierno metropolitano o de cada ciudad con algunas rutas muy puntuales. Esto es indicativo de que ambos modelos (público o privado) funcionan, siempre y cuando se apliquen correctamente. En México, muchas ciudades han intentado uno o los modelos mezclados, habiendo algunos casos con rotundos fracasos o logros limitados por múltiples factores; control político, capitalismo de cuates (concesiones a los amigos), falta de valentía o desinterés de los gobiernos en turno, limitada planificación, liderazgo mediocre, querer inventar el hilo negro, limitada ambición, relajación de la ley, por citar algunos.    

2. REPASADA RÁPIDA A LA MODERNIZACIÓN DEL TRANSPORTE URBANO. Los procesos de modernización del transporte público urbano en México han existido casi desde que se crearon como servicio público allá por los 20s-30s del siglo pasado. Casi siempre iban de la mano según el crecimiento urbano o del deterioro de las unidades. En otras palabras, la actuación de los gobiernos locales era reactiva. A partir de los 80s,  a nivel mundial el tema se hace más técnico (crecen mucho las ciudades) y comienzan a surgir múltiples teorías y estrategias integrales sobre la movilidad urbana, donde el transporte público es sólo un elemento más. Ciudades como Brasilia y Bogotá lideraron en Latinoamérica y es a inicios del siglo XXI cuando tales “vientos de modernidad” llegan a México, específicamente a la Ciudad de México (CDMX) con la introducción del servicio de Metrobús y las rutas troncales y alimentadoras (más adelante vino el Cablebús). Por cierto, el transporte vía metro o tren es aparte, donde aplican reglas y principios muy distintos al transporte vía vehículo motorizado o eléctrico (autobús). Lo hecho por la CDMX fue replicado por otras ciudades/estados a escala proporcional (Guadalajara, León, Puebla, Estado de México). Algunas fallaron en el intento, como Torreón, Coahuila, y siguen operando el modelo “viejo”. Otras recién arrancaron el proceso (Saltillo, San Luis Potosí, Zacatecas) y muchas otras ni siquiera lo han iniciado a pesar de los problemas de movilidad y/o del abandono y decadencia del servicio de transporte urbano.

3. CASOS DE TRANSPORTE PÚBLICO GRATUITO O TARIFAS MUY BAJAS; BIEN PERO ALGUIEN LO PAGA. Como parte de la modernización de los sistemas de transporte público en México, varios gobiernos municipales y estatales han decidido arrancar sus nuevos sistemas ofreciendo el servicio de manera gratuita o subsidiada, acarreando a la fecha a cientos de miles de ciudadanos sin pagar la tarifa respectiva, lo cual representan cientos o miles de millones de pesos en subsidio. Ahí está el caso del servicio de San Luis Potosí llamado MetroRed y del cual ya he escrito al respecto. Otro caso es Saltillo y su modelo Aquí Vamos. Querétaro capital tiene también el suyo de nombre Transporte Comunitario Gratuito, aunque este es complementario al QroBus. Se trata de modelos que vienen a modernizar el servicio de transporte, lo cual es muy aplaudible, e inician de manera gratuita o subsidiada con la finalidad de atraer nuevamente a usuarios que migraron hacia otras formas de transporte, principalmente el particular. En este esfuerzo por “reconquistar a los usuarios” también hay estrategias político-electorales y aquí es donde entran esas tentaciones que tanto daño le hacen a las finanzas públicas y a la sociedad, dado que en la vida nada, pero nada, es gratuito. Todo se paga de una u otra forma y de manera directa o indirecta.

4. HAY OPCIONES PARA SEGUIR BRINDANDO EL SERVICIO GRATUITO O SUBSIDIADO. Una de ellas es la creación de un impuesto especial que se incluya al pago de otras contribuciones como placas o tenencia vehicular o pago de renovación de licencias a industrias contaminantes. Sí, causará resquemor entre estos contribuyentes pero el fin (transporte gratuito o subsidiado) bien vale la pena cuando se trata de agilizar la movilidad y disminuir contaminantes. Aquí todos ganan. Es posible que ello no alcance para cubrir todo el costo, pero sí será un alivio para las finanzas públicas. Lo ideal es que sea gratuito y/o subsidiado pero únicamente a un segmento reducido y muy bien definido de usuarios. Al resto, tarifa normal.   

5. CONCLUYENDO: ¿ES SOSTENBILE? ¿CUÁNDO ES EL MEJOR MOMENTO PARA COBRAR LO JUSTO?. Por su alto costo político, ningún gobierno del mundo quiere cobrar impuestos y sólo quiere dar beneficios a sus gobernados para que le mantengan en la preferencia electoral y en el poder. Pero hay de gobiernos a gobiernos. Los responsables ejecutan lo que se debe hacer a pesar de los costos políticos. No hacerlo es arriesgar la estabilidad y el progreso de la sociedad a la que gobiernan o dejarla atascada en la trampa de la mediocridad. Ahí está el caso del Metro de la CDMX; sus tarifas son bajas, pero es uno de los más deficientes del mundo por la falta de inversión. En el caso de las rutas de transporte urbano gratuito es peor, pues ni siquiera hay un ingreso mínimo que reduzca su costo y además hace que se desvíen recursos de otras partidas para destinarlas a subsidiar al 100% el servicio de transporte. Como estrategia temporal y de arranque está muy bien, pero luego debe realizarse el ajuste llegado el momento. Conclusión: Que no se desvirtúe la razón de porqué y para qué se inició dando el servicio gratuito o subsidiado; para atraer a nuevos y viejos usuarios al transporte urbano. Logrado el objetivo, a lo que sigue.    

 

Threads y X: @jvillasanad

Web: www.jvillasanad.com 

YouTube: @localeando-jvd

Comentarios