jueves, marzo 31, 2005

Calgary sustentable…¿Y Saltillo?

Por Jaime Villasana Dávila. 31 de marzo 2005

No cabe duda que existe una relación directa entre la condición del espacio físico-geográfico (ciudad) y la cultura de quienes habitan en ella. Es decir, a mayor cultura de los habitantes entonces un mejor ambiente para desarrollar la vida de la comunidad. Ahora bien, a menudo tendemos a encasillar “cultura” como el nivel de educación que posee cada individuo, y aunque es innegable el profundo vínculo existente entre uno y otro, existen otros elementos que nutren a la cultura tales como actitud, aptitud y el raciocinio existente para comprender aspectos básicos de convivencia humana, como por ejemplo no tirar la basura en plena calle dada su nocividad para la salud pública.

Las ciudades del mundo se preparan para enfrentar los retos del futuro con lo mejor que tienen: la capacidad, creatividad y disponibilidad de sus habitantes para crear soluciones, pero ¿Existe todo ello con la misma intensidad en todas las ciudades? En muchas de ellas, los gobiernos implementan programas para construir infraestructura física, generar bienestar social y fortalecer la institucionalidad, pero en muy pocas su sociedad civil (no el gobierno) genera iniciativas novedosas que tienden a apuntalar la supervivencia de largo plazo. En la mayoría, gobierno y sociedad, se enfocan en retos de corto y quizás mediano alcance.

La ciudad de Calgary, ubicada en la provincia de Alberta en Canadá, es una ciudad progresista que tiene excelentes herramientas para enfrentar los retos del futuro. Tanto el gobierno de la ciudad como sus habitantes, han diseñado y puesto en marcha políticas públicas y programas que son reconocidos en todo el mundo.

En aquella ciudad los temas de ocupación de las autoridades y ciudadanos no son únicamente electrificar una zona, pavimentar calles, entregar despensas, recoger la basura, regular al comercio ambulante, apoyar a los discapacitados o a las personas de la tercera edad, entre otros, todos temas importantes sin duda. En Calgary la ocupación esta también centrada en como hacer de la ciudad un lugar sustentable, y ocuparse de ello es construir una visión colectiva integral y completa, algo de lo que aun carecemos en los municipios mexicanos a pesar de la puesta en marcha de los institutos municipales de planeación.

Si bien es cierto que en Calgary hay políticas públicas generadas por el gobierno local y enfocadas en garantizar la sustentabilidad, también es cierto que las organizaciones civiles abordan el tema y además vigilan al gobierno respecto a ello. Un ejemplo de ello es la organización civil Sustainable Calgary (www.sustainablecalgary.ca)  

En México, Coahuila y Saltillo abundan las organizaciones civiles enfocadas en actividades altruistas, derechos humanos, derechos civiles, equidad de género, y hay razón para su existencia; somos un país de muchas carencias, pero ésta condición no puede ni debe absorber toda nuestra energía porque corremos el riesgo de no ir al fondo de los problemas. Si nos enfocamos en “tejer trapitos” (obra pública, apoyos a la tercer edad, subsidios, etc), entonces los “remedios” brillarán por su ausencia.

Sustainable Calgary (SC) es una organización civil que surgió en 1996. Sus primeros integrantes vivían en diferentes partes de la ciudad y tenían diversas ocupaciones profesionales, eso sí, ninguno pertenecía a partido político alguno. SC nace, entre otros motivos, por la inspiración del trabajo realizado por Sustainable Seattle (www.sustainableseattle.org), surgida en 1991 como una organización civil sin fines de lucro, pionera en el tema y dedicada a fortalecer en el largo plazo la calidad de vida en la zona metropolitana de Seattle y el condado de King, ambos del estado de Washington.

En la actualidad numerosos habitantes de Calgary han contribuido con su tiempo y esfuerzo en lo proyectos que SC lleva a cabo, de hecho, sus más de 200 miembros han motivado a otros miles de conciudadanos a participar en los talleres y proyectos sobre la sustentabilidad de la ciudad. El objetivo de SC es muy claro: promover, motivar y apoyar acciones e iniciativas que contribuyan a tener un futuro sustentable para la ciudad, es decir, generar procesos de trabajo que consoliden en el largo plazo la salud y vitalidad de la ciudad y de sus habitantes, mediante la observación de los aspectos ecológicos, sociales, culturales y económicos.

Algunos proyectos que actualmente implementa SC son: a) Estado de nuestra ciudad, reporte basado en un sistema de indicadores sobre la vitalidad de la ciudad para el largo plazo; b) Mapa Ecológico, programa que va calculando el área de territorio requerido para producir los productos y recursos que la ciudad consume; c) Mercadotecnia social para la comunidad, iniciativa que busca cambiar el comportamiento de los habitantes a través actividades; d) Foro de acción para la sustentabilidad de Calgary, programa para incrementar el dialogo público, entendimiento y acción sobre las metas e iniciativas de sustentabilidad en la ciudad, entre algunos otros igual de interesantes.

Poniendo en perspectiva las iniciativas generadas e implementadas en aquellas tierras canadienses con las emprendidas en Saltillo, y otras ciudades de México, me queda claro la enorme diferencia de enfoques entre las regiones de América del Norte para abordar los retos del futuro ¿Cómo lograr una mayor integración de la región con tan amplias diferencias? 

La justificación usualmente utilizada por los mexicanos es que emprender iniciativas como el de SC requiere principalmente de dinero. Se requiere primeramente tener una visión y una voluntad para llevarlo a cabo y posteriormente reenfocar las prioridades de trabajo. Sin embargo y volviendo a la realidad saltillense tenemos que ni siquiera podemos aprobar un documento rector tan importante como el Plan de Desarrollo Urbano o emprender acciones concretas que estimulen la consolidación de la zona metropolitana con Ramos Arizpe y Arteaga o proteger adecuadamente el área de la sierra de Zapalinamé.

¿Alguien de la IP de Saltillo, instituciones civiles o académicas estaría dispuesto a conjuntar esfuerzos y financiar iniciativas de esta envergadura? ¿Qué tal un Saltillo Sostenible A.C.? Valdría la pena.

domingo, marzo 20, 2005

Educación: tema obligado de campaña

 Estamos en la recta final del gobierno de Enrique Martínez y a estas alturas se tienen elementos suficientes para identificar sus logros y juzgar sus fracasos. Al respecto, los precandidatos a gobernador deben estar ya identificando aquellos logros que consideran deben retomar para sus plataformas de campaña así como los fracasos que deberán resaltar y posicionar entre el electorado.

Para la oposición será una tarea difícil transformar los fracasos del actual gobierno estatal en oportunidades de triunfo dada la alta aceptación entre los coahuilenses del gobernador. Sin embargo existe un rubro que ofrece áreas de oportunidad si se consigue armar una buena estrategia de mercadotecnia que genere interés entre el electorado. Me refiero a la educación.

Los resultados en materia educativa del actual sexenio son realmente pésimos. Según el último resultado del Factor de Aprovechamiento Escolar 2004, dado a conocer hace unas semanas por el Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), Coahuila ocupa el lugar 29 de 32 estados calificados, solo por arriba de Michoacán, Guerrero y Sonora.

Respeto a Michoacán y Guerrero es de entenderse (aunque no de justificarse) dada el constante problema con el sector magisterial y los altos índices de marginación y pobreza. Ante semejante problema (y vergüenza), Sonora no se lamenta y/o genera excusas para evadir la situación; hoy discute y analiza estrategias para salir del bache, y un ejemplo de ello es la iniciativa del Gobernador Bours para implementar  el programa educativo “Calidad Sonora”, programa que pretende ayudar a evaluar a los maestros, alumnos y escuelas de todos los niveles educativos, comparar los resultados y, además, hacerlos públicos.

¿Y en Coahuila? En Coahuila las autoridades estatales y educativas prefieren denostar y minimizar cualquier evaluación externa, desperdiciando información valiosa que puede ayudar a mejorar los índices de aprovechamiento educativo. En Coahuila se prefiere esconder los resultados de evaluaciones internas porque consideran que es un reflejo del desempeño personal cuando es un reflejo del mal desempeño institucional. A las autoridades les cuesta trabajo entender que se trata de un problema colectivo, correspondiendo a todos resolver. Tristemente nos damos cuenta que no hay visión, rumbo y menos liderazgo.

El bajo perfil de las personas que son hoy autoridades (educativas, académicas y sindicales) y el mal enfoque que se le da al hecho parece condenarnos a más años de pésimos resultados educativos.

Pero la triste realidad se hace mayúscula con el informe del SNEE y para que no quede duda de la calidad de educación, tenemos los resultados de la pasada Olimpiada del Conocimiento Infantil 2003-2004; los alumnos coahuilenses de sexto grado de primaria quedaron como los peores evaluados, es decir el lugar 32 ¿Qué justificación puede ocultar semejantes resultados? El sistema educativo naufraga.

Hoy en día las autoridades se conforman y vanaglorian al anunciar por todas partes que el gobierno estatal destinará para esté año más del 50 por ciento de su presupuesto en educación, o sea 8 mil 908 millones 562 mil pesos. ¿De que sirve tanto dinero? Apuesto que si se destinaran 30 mil millones seguiríamos padeciendo el mismo problema. No se trata de dinero, se trata de algo más complejo.

El actual ambiente educativo, generado por los malos resultados, conlleva a que los protagonistas del ramo tengan actitudes que poco ayudan a salir del problema. Un ejemplo de esto son las declaraciones a un medio local del director de la Escuela Normal de Coahuila, Gustavo Ariel Ramírez Natera, cuando señala que “Los maestros de educación básica hacen lo suyo y hacen lo que les corresponde hacer y hasta donde les toca hacerlo, no son magos ni dioses para hacer milagros”. Aunque después se reivindicó al señalar que dichos resultados deben ser compartidos entre maestros, alumnos y padres de familia, nos deja claro que la actitud del gremio se encuentra a la defensiva, cosa que no ayuda.

Otro indicio que nos ofrece elementos importantes para emitir un juicio es el nulo reconocimiento del problema en la calidad educativa y la falta de definición de una estrategia por parte de los funcionarios de la SEPC. En un artículo de opinión publicado el pasado 30 de Enero, Rubén Ignacio Moreira Valdés, subsecretario de Planeación Educativa de la SEPC, señala que los retos del sistema educativo de Coahuila son; instrumentar un proceso de entrega recepción transparente, instrumentar un servicio de desayunos para niños de familias que padecen desventaja económica o la distribución de los libros, útiles y cuadernos, obligación de cumplir con los compromisos de la educación preescolar, entre otros. ¿Y que hay en cuanto a mejorar los índices de calidad en la educación?

El gobierno estatal toleró muchas fallas en materia educativa, causando un relajamiento en los valores y principios fundamentales que rigen un sistema de educación. Algunas de las fallas fueron: Corrupción en la Escuela Normal Regional de Especialización, dobles plazas y “aviadores” detectados en el Instituto Tecnológico de Coahuila, fraude en el programa de Carrera Magisterial, irregularidades en el Instituto Estatal de Educación para los Adultos, derroche de recursos en el Cecytec, entre otros. Queda claro entonces que el Gobernador prefirió la tranquilidad laboral a costa de la calidad educativa ¿El resultado? Uno de los peores Estados del país en educación.

Así las cosas, los candidatos tienen un flanco por donde atacar tanto al gobierno estatal como al Alcalde de Saltillo, dado su rol dentro del sistema. Como sea, urge que el tema esté en el próximo debate electoral y dependerá de la sociedad civil el colocarlo y de los candidatos resaltarlo. El compromiso ha obtener (firmado preferentemente) de estos últimos debe ser la implementación de un programa especial que ataque de fondo el grave problema que hoy se padece. De no hacerlo estamos comprometiendo el futuro de los hijos o ¿Usted se conforma con la educación que actualmente reciben?

Glosa: no crea que se libra del problema si sus hijos estudian en escuelas privadas. El problema afecta a todos por igual.

 

http://localeando.tripod.com

domingo, marzo 13, 2005

La andanada norteña en PRI y PAN

Desde las décadas de 1910 y 1920 los políticos norteños no han jugado un rol importante en la vida política del país, siendo los últimos Madero, Carranza, Villa, Obregón y Calles, por citar algunos. Colosio fue muerto, la luz de Pancho Barrio solo alumbró en el norte y Zedillo y Salinas no eran oriundos la zona.

Tenemos pues que desde hace casi 100 años México ha sido dirigido bajo la óptica de líderes políticos que pertenecen al centro y sur. Otro hecho que ha contribuido a ello es que la mayor población del país se concentra en estas regiones, generándoles un mayor número de diputados en la Cámara baja y por consiguiente una perspectiva que siempre apunta a los Estados más pobres, hecho loable, pero sin que se les exija mínimos índices de eficiencia y eficacia en la implementación de políticas públicas. Con las empresas paraestatales (PEMEX, CFE) es prácticamente lo mismo, incluso iría más allá: se encuentran secuestradas por políticos principalmente del sur a través de sus sindicatos.

Contrario lo que se dice, el norte del país posee también altos índices de marginación y pobreza. Basta recorrer las zonas periféricas de las ciudades; ninguna escapa a éste terrible mal. Lo peor del caso es que el futuro no luce nada alentador debido a los movimientos de migración hacia ellas desde otras regiones e incluso otros países. Tan solo en Baja California, seis de cada 10 habitantes no son nacidos ahí. Con estos movimientos poblacionales no hay progreso y dinero que alcance y por si fuera poco habría que agregarle el terrible fenómeno del narcotráfico.

Respecto a otros andares, pero siempre bordeando el regionalismo, tenemos un pasado histórico que nos recuerda nuestras múltiples discrepancias (la actitud es una de ellas). Guardando las debidas proporciones, el régimen priísta al igual que el comunista en la ex –Yugoslavia, contribuyó a amainar las diferencias notables entre las diversas regiones del país.

Pero ahora que México goza de mayor libertad política, es probable que los regionalismos avancen con mayor ahínco en el futuro. A diferencia de la ex –Yugoslavia, donde convivían diversas razas, en México predomina solo una (la mestiza), sin embargo no habremos de olvidar que las diferencias culturales y políticas también han sido motivo para generar divisionismos.

Narro todo lo anterior porque los últimos acontecimientos ocurridos en el PAN y PRI nos indican que los regionalismos están más vivos que nunca. El triunfo de Manuel Espino, un duranguense-sonorense, así como el triunfo de los gobernadores del noreste para modificar los estatutos del PRI para analizar al sector energético, así nos lo hacen saber.

Iniciemos con el PAN. Con el triunfo de Espino como Presidente Nacional se rompe una “Panestroika” que por largos años había mantenido el poder partidista a través de panistas guanajuatenses, queretanos, mexiquenses, yucatecos, michoacanos y jaliscienses. Hoy los derrotados tradicionalistas se sienten desplazados y lanzan sonoras advertencias sobre una muy probable desunión, lo que anuncia entre líneas que solo ellos son capaces de dirigir a éste partido.

Los partidos deben sufrir renovaciones y sacudidas de vez en cuando para romper ciclos que los hacen perder noción de su ubicación, tomando posiciones que los alejan de la ciudadanía. No hay que olvidar que Germán Martínez y compañía (o sea los tradicionalistas) no permiten la ciudadanización de ese partido al eliminar, en su pasada asamblea, la posibilidad de que simpatizantes y adherentes voten para elegir a su dirigente nacional y a diversos candidatos.

Más allá de la muy probable alianza de Martha Sahagún con Espino (suceso totalmente válido), se nota en él una clara actitud netamente franca y con altos ingredientes de pragmatismo. Durante la entrevista que le realizó Denisse Maerker hace ocho días en su programa “En el Límite”, observé a un tipo rudo pero honesto, escaso de caballerosidad ante la periodista pero directo. Un tipo con un lenguaje sencillo pero con decisión. Insisto, la diferencia fue su actitud.

A Espino se le acusa de todo y no le han comprobado nada. Lo tachan de ser extremista porque tiene la característica de ser pragmático, cuando son dos conceptos totalmente diferentes. Sin embargo y como cualquier persona tiene un lado potencialmente oscuro; lo acusan de ser de ultraderecha a través del Yunque. Habrá que estar atentos.

Por el lado del PRI, el regionalismo esta aún más presente. El triunfo de los gobernadores de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas sobre las huestes dinosauricas de Bartlett, demuestra que cuando los beneficios comunes se pueden palpar (en este caso por el gas) se pueden derrotar a los intereses grupales que mantienen Bartlett y compañía. El senador poblano considera tener la verdad absoluta y no se da cuenta que con sus declaraciones contribuye a generar un ambiente que no aporta a la unidad del país.

Después de derrotado en la pasada asamblea priísta, Bartlett señalo que “los gobernadores del norte creen que van a recibir algo, y no, no van a recibir nada pero van a llevar a México a una crisis similar a la que fue llevada Argentina, a un desastre, al saqueo del petróleo”. Bartlett no se ha dado cuenta que llevamos años en crisis energética porque él siempre ha vivido en la burbuja de los poderosos. El no sufre por un gas caro como se sufre en el norte. El verdadero saqueo lo realizan quienes no desean un desarrollo del sector; lo que saquea Bartlett es la esperanza y el progreso.

El sindicato petrolero, apoyado por Bartlett, no desea una mayor intervención del sector privado, no porque le preocupa su privatización, sino porque saben que la eficiencia y efectividad se harán presentes en PEMEX, ocasionando que miles de dirigentes y lideres sindicales se queden sin empleo.

Como olvidar la fuerte discusión que hace poca más de un año sostuvieron Fernando Elizondo (cuando era gobernador de Nuevo León) con Murat. Como no recordar a Genaro Borrego discutiendo hasta el cansancio con el peón de Bartlett (el Senador Cantón Zetina). Como no tener en la mente los desencuentros de Alejandro Gutiérrez con el mismo Bartlett. El denominador común de todos estos enfrentamientos fue que discutían políticos del norte contra sus pares del Sur.

http://localeando.tripod.com

domingo, marzo 06, 2005

Dando el siguiente paso

Jaime Villasana Dávila, 6 de marzo 2005

En días pasados se presentó en el Cabildo de Saltillo una iniciativa que contempla dos reformas substanciales para la vida municipal no solo de Coahuila sino del país: a) disminución del número de Regidores y b) elección de Regidores por distrito.

Algunos señalan que el momento de su presentación no fue el adecuado, pero depende de la perspectiva en que se vea; el que se discuta hoy esta iniciativa abre una gran oportunidad para construir una plataforma por la que pueda transitarse una vez que las nuevas autoridades entren en funciones, de hecho se puede utilizar para que en las ya próximas campañas se definan posturas sobre ésta iniciativa.

Respecto a la primer reforma, disminución de Regidores, se puede mencionar que un par de Estados ya han hecho dicho ajuste. El último intento formal se dio en Nuevo León durante el 2002, lamentablemente no tuvo éxito. Hoy los nuevoleonenses tienen una nueva oportunidad de legislar al respecto con la propuesta lanzada hace unos días por el dirigente estatal del PRI.

Contrario a lo que señaló el Regidor Sergio Reséndiz Boone a un medio de comunicación “...si reducimos la cantidad de munícipes haríamos mella en la pluralidad que debe existir en Cabildo...” la disminución (del número de integrantes) no hace perder la representatividad en los Ayuntamientos por que ahí están representados partidos, no sectores sociales. Además “cantidad” no es fondo y sí mucha forma.

Es natural que un político, así como sindicatos, grupos sectoriales, etc., se resistan a la disminución de puestos de elección popular y la razón es muy simple (aunque no lo acepten en público); habrá menos espacios donde puedan colocarse miembros de los partidos. Mantener esta postura significa anteponer intereses partidistas a los intereses de la comunidad. Hoy el sistema de planillas hace esconderlo todo.

La disminución de Regidores presenta múltiples beneficios que van más allá del ahorro de recursos económicos: Hay una mayor eficiencia en la toma de decisiones; mejor entendimiento entre las fuerzas políticas municipales; identificación precisa de los integrantes del Ayuntamiento (son tantos que la sociedad prefiere no pensar en ellos) y por consiguiente una mayor exigencia social; hace obvia la evasión de responsabilidades de los Regidores.

Realizar una reforma de este tipo implica poner en marcha otros mecanismos para reforzar los flancos débiles que naturalmente se generan (todo tiene desventajas). Dichos mecanismos ayudarían a la consolidación de la institucionalidad  ante los cambios de personas en el cuerpo de Cabildo; uno de ellos es el reforzamiento jurídico y operativo de los Consejos Municipales. La única constante es la sociedad.

Pero quizás una de las mayores aportaciones de la disminución de Regidores es que hace viable la implementación de la elección de Regidores por distrito, o sea, el otro componente de la iniciativa. De llevarse a cabo esta reforma, Coahuila sería pionero y aportaría para el descubrimiento de nuevas formas de estructurar y operar el gobierno municipal en México, hecho que produce pavor entre la clase política e incluso entre algunos estudiosos de la materia, quienes argumentan que para llevar a cabo una reforma novedosa habrían que hacerse un sinnúmero de estudios que prácticamente bloquean cualquier innovación. La democracia implica también aprender  en el camino y hay errores, pero también recompensas.

El número actual de Regidores en los Ayuntamientos coahuilenses imposibilita llevar a cabo una reforma que apunte a su elección por distritos. Ejemplo: Hoy en día existen en Saltillo diez Regidores de mayoría y seis de minoría y ante esto, se pudieran tener dos puntos de partida; tener 10 distritos municipales (basado en los Regidores de mayoría) o 16 distritos (basado en el tamaño del Cabildo). Tener cualquiera de las dos cantidades hace imposible logísticamente una elección, además de las consideraciones de representatividad, políticas, sociales y de relación gobernante-gobernado. De aquí la importancia del primer componente de la iniciativa (disminuir el número).

Ahora bien, la representación proporcional cabe perfectamente en un sistema de elección municipal por distritos, de hecho, esta metodología se utiliza para elegir diputados locales y federales. En todo caso el reto sería identificar el número adecuado de distritos y definir el número de Regidores de representación, tarea que no debe obstaculizar una reforma de estas dimensiones.

Existen diversos estudios, análisis y metodologías especializadas para implementar un sistema electoral municipal de esta naturaleza, por lo que el punto de partido no es cero. Algunos de los beneficios de implementarla son: mejor reflejo de la voluntad ciudadana en el Cabildo y decisiones basadas más en los intereses comunitarios y no en los intereses políticos de los partidos.

También favorece la legalidad y el sustento moral de los Regidores al reconocerlos como auténticos representantes; el proceso de acceso al poder genera mayor cohesión política del cuerpo de gobierno creando un redimensionamiento entre las relaciones del ejecutivo municipal y el resto de los integrantes del Cabildo; mejor relación entre el Regidor y el ciudadano; surgimiento y desarrollo de nuevos liderazgos con capacidad probada debido al escrutinio efectuado durante las campañas electorales, entre otros.

El último intento realizado para elegir Regidores por distrito fue en Baja California en 2001 pero fracasó. Es cierto, han habido cambios al marco jurídico municipal en los últimos años, pero ninguno ha atinado directamente a redimensionar el vínculo elector-elegido. Chihuahua (con la elección del Síndico de manera directa), y quizás Tlaxcala, son los casos más aproximados, pero nada más.

Percibo miedo, egoísmo y/o un sobre-estudio de las implicaciones que reformas innovadoras generarían. Hay investigaciones y muchos análisis; falta decisión. No hay diseños perfectos y monótonos para los municipios, menos cuando en México hay una heterogeneidad impresionante. Mi reflexión final me lleva a preguntarme si Coahuila (y Saltillo) desea padecer de lo mismo o damos el siguiente paso.

Glosa: bien por el PRI, quita candado y hay chance de abrir energía. Bartlett, vete a tu casa.

Review; Giant Contend AR, casi como si fuese una gravel

Giant presentó la Contend AR a finales de 2019 como nuevo producto para 2020 en la categoría de bicicletas All-Road nivel precio económico. ...